Llevo un despacho de abogados, con la cartera completa de clientes y expedientes ahí adentro. Me lo entregaron en las dos semanas que prometieron, tal cual. Precio fijo desde el día uno, sin reuniones.
Tú nos dices qué necesitas. Nosotros lo construimos. Lo ves andando con tus datos — y recién ahí pagas.
Nuestro foco es que cualquier empresa o persona pueda tener su propio software a medida sin pasar por lo de siempre: las subidas de precio porque se te olvidó añadir algo, los meses de reuniones y los plazos que no paran de crecer. Y que todo lo que hoy vive repartido entre planillas, chats y tu cabeza trabaje por fin en un solo lugar.
En dólares americanos. El número que acordamos es el que pagas — y si se te olvidó pedir algo, lo agregamos sin cobrarte de más.
Controlamos la demanda para entregar en días, no meses. Sin reuniones eternas ni plazos que se estiran.
Hablas por WhatsApp, directo con quien construye. Sin tickets, sin intermediarios, sin silencios.
Mantenimiento opcional de USD 97/mes — cambios, arreglos y servidores. ¿No lo quieres? Te lo dejamos listo para que lo lleves tú.
La misma idea cotizada en tres lugares: 5.000, 15.000, 60.000 dólares. El mismo trabajo, tres números que no se parecen en nada. Y ninguno te dice por qué.
Aquí el precio no se calcula a ojo. Lo calcula la misma tecnología con la que construimos tu aplicación. Por eso el mismo trabajo sale al mismo precio, fijo y parejo para todos. Y lo ves en esta página al instante: nos dices qué necesitas y te damos tu número al momento.
Cinco pasos. En ninguno pones un peso hasta ver tu aplicación funcionando con tus datos.
Un minuto en el formulario de aquí abajo. Sin reuniones, sin formularios eternos.
Confirmamos los detalles contigo, directo. El fundador en persona, no un ticket ni un bot.
Ves cómo va a quedar tu aplicación antes de que construyamos nada.
No una promesa ni un mockup: la app andando con tus datos reales, lista para que la pruebes.
Recién aquí pones dinero. Antes de eso, no pones un peso. Si no es lo que pediste, no pagas.
Respóndelo aquí —un minuto—. Te damos una cotización al instante; si la aceptas, te escribimos por WhatsApp hoy mismo —normalmente en menos de una hora— para empezar. No pagas hasta verla funcionando.
Te contactamos por WhatsApp —normalmente en menos de una hora— para confirmar los detalles y mostrarte cómo va a quedar tu aplicación. No pagas nada hasta verla funcionando.
Nuestros clientes llevan meses —algunos años— con su aplicación funcionando. Sus palabras, sin editar.
Llevo un despacho de abogados, con la cartera completa de clientes y expedientes ahí adentro. Me lo entregaron en las dos semanas que prometieron, tal cual. Precio fijo desde el día uno, sin reuniones.
Llené un cuestionario en cuarenta minutos y la cotización me salió al instante, con el precio cerrado. En tres días tenía una demo funcionando. Catorce días prometidos, catorce cumplidos.
Vine quemado de un freelance que me dejó tirado a los 20 días con el 50% pagado. Esto fue lo opuesto: precio fijo, sin letra pequeña, entregada en dos semanas. Casi dos años sin un problema.
Lo que más me costaba era confiarle los datos de mis pacientes a un externo — se guardan de forma privada y solo yo tengo acceso. Once meses funcionando sin un solo problema.
Me armaron el portal donde mis clientes suben los soportes ellos solos, sin que yo los persiga. La cuenta la hice yo: el sistema se paga en siete u ocho meses. El resto es ganancia.
Año y medio corriendo sin un problema serio. La única vez que algo falló, respondieron en menos de dos horas. Y lo más importante: la aplicación es nuestra, se la podemos pasar a cualquier desarrollador.
Antes me había liado con una herramienta no-code de las de YouTube — se me cayó a los dos meses al sumar clientes. Esto es distinto. El código es mío, alojado donde yo digo.
Vine con desconfianza total, hasta pasé el contrato con un amigo abogado antes de pagar. Precio fijo en pantalla, sin asteriscos, entregado en las dos semanas exactas. Dos años sin un solo problema.
Yo pensaba "rápido es igual a mal hecho". Me equivoqué. Mis clientes ahora suben los soportes ellos mismos y dejé de perseguir documentos cada cierre de mes.
Came in skeptical after a freelancer disappeared on me with my deposit. This was nothing like that — built in the two weeks they promised, fixed price, no sales calls.
Antes andábamos entre cuatro herramientas distintas, cada una con su login y su factura. Ahora es una sola. Me lo armaron tal cual lo pedí, en las dos semanas que dijeron.
Cuando un abogado nuevo se incorpora, el día uno tiene acceso al historial completo. Año y medio sin caídas, precio cerrado desde el primer día.
Construimos tu aplicación, te la mostramos funcionando, y solo pagas cuando la ves. Si no es lo que pediste, no pagas.
Cotiza tu aplicación en 1 minuto →